by Cactuar » Sat Apr 10, 2010 7:34 pm
Voy a hacer un poco de nigromancia en este tread, pero debo decir a mi defensa que los temas como anécdotas del rol nunca mueren. Esta es una historia de terror...la primera partida que jugué en Forgotten Realms (AD&D), fue simplemente traumática. Creo que jugué más aventuras, pero sólo una es la que recuerdo...
Consistía en que un viejo (el típico viejo con capucha gris, que suele ofrecer las aventuras más místicas en AD&D) apareció en medio de la bruma (al estilo Ravenloft, cosa que indigno a uno de los jugadores ya que era master de dicho juego) y nos ofreció literalmente una aventura: Un grupo de 7 aventureros (nivel 1), para matar a BRANDON! por 2 monedas de oro. Sonaba prometedor...
BRANDON! era un supuesto mercenario maligno, que lo encontramos facilmente al principio de la historia... Nos tomo 2 turnos de combate darnos cuenta por que no se ocultaba. BRANDON! estaba rodeado, si mal no recuerdo, por 4 jinetes, o quizás cuatro enanos guerreros.... la verdad es que eso no importa. Lo que si importa es que BRANDON! peleaba con un látigo y sin armadura... y poseía la generosa suma de 350 PG...
Quiero hacer una pausa en mi historia. Ha pasado mucho tiempo y los datos exactos de este único PNJ no los tengo. Se que en un momento llegamos a hablar de que se necesitaba 2 veces el fuego de un dragón rojo a con el máximo daño para matarlo. Pero supongo que fue parte del mito. Al menos el daño del látigo me consta, ya que recibí unos 2 por lo menos, en una partida que duró más de 6 horas. Ahora sigamos...
350 pg!!!!
TRECIENTOS CINCUENTA PUNTOS DE GOLPE Y POR 2 MONEDAS DE ORO !!! O sea, ¿cuanto me habría dado por matar a un Rey? ¿1 de cobre y pan duro? O al diablo! ¿una de platino? Lo golpeamos por más de 4 horas y media de juego (y no exagero en esto, por que teníamos un reloj en el muro). Tiempo que por cierto representaba bastante bien el que pasó dentro de Faerum. BRANDOM! Era inmortal! O eso creía, después de esa ensalada de golpes que le dimos con contraataques moderados de 1d4. No hubo ni choque de dos filosofías ni intentos de soborno o piedad. No hubo dialogos! sólo el sonido D20, D6, D8, D10 y de nuevo D20. Y por supuesto, el reloj que avanzaba de forma persistente mientras que en cada tirada, se perdía un minuto de nuestras vidas y una fracción minima de pg de semejante ser.
Al final de tal epica batalla, el ladrón del grupo se aburrió. Mirando siempre a los ojos a su adversario, camino alrededor de él hasta llegar a sus espaldas, y así golpearlo con un x2 al daño (regla mal aplicada, pero cualquier excusa servia!). No estoy seguro, creo que en un minuto alguien le dio su espada para que siguiera golpeando, en vez de usar un cuchillo. Al final, BRANDON! y sus 350 pg calló. No dijo nada antes de morir o de por qué era malo. Simplemente era un blanco de 350 pg para ser golpeado e insultados. BRANDON! callo y la historia se acabó, sin tesoros y un poco de experiencia.
Fue tal la impresión que dejó esta historia en mi y en mi grupo de jugadores, que hasta el día de hoy (más de 10 años después) nos acordamos. Esa historia dejo secuelas. En primer lugar, ningún PNJ se ha llamado jamás BRANDON! en 13 años de rol. En segundo lugar, cada vez que algo simboliza violencia, poder o inmortalidad, el primer sinónimo que se viene a mi cabeza es BRANDON!. Fue tal la impresión que dejó en mi esa historia, que modificó para siempre mi forma de hablar y pensar.
“Uhh! que BRANDON el golpe!”
“Jejejee.... Ahora soy BRANDON!” (cuando encuentras un arma/hechizo/etc poderoso)
“Entonces un tipo musculoso como BRANDON! se acerca y...” (para describir pnj)
“El weón BRANDON! que no se muere nunca!!” (esa es mi favorita)
“Dejame adivinar, hay que hacerlo por 2 monedas de oro?” (cuando ofrecen una aventura de dudoso origen, aunque sea en Shadowrun )
Así con mi experiencia Faerum, nunca volvi a jugar a menos que fuera con un enano guerrero forrado en acero y armas (y de ser necesario, un plan de escape) He de decir en defensa de esa partida, que fue la primera que narraba ese master. Mi primera partida también fue espantosa, he de confesar. Pero en el fondo, debo reconocer que me da envidia. Me abría encantado que alguien se acordara de una de mis historias, después de 13 años, aunque fuera por lo impactantemente mala. Como dirían en Wraith, lo importante es ser recordado, aunque sea por las cosas malas.
Pero hay más.... al igual que la tumba de los horrores, yo volví a Faerum. Es más, con el mismo Master!. Pero esa historia es para otro día... sólo adelantaré que habían 700 PG en enemigos y licántropos con garrochas... muchas garrochas*
K.
*Ojo, no garrotes (como arma golpeadora), sino garrochas. Como las que se utilizan para el salto alto. Dios, solo recordar a todos esos licántropos, siento pánico.